martes, 27 de abril de 2010

De un tiempo aca ...

Simplemente quería empezar diciendo que de un tiempo acá mi vida ha cambiado, de un tiempo acá siento que ya no soy la misma, aunque quizá en un principio quería no seguir siéndolo, hay veces en las que quisiera poder retroceder el tiempo y cambiar muchas cosas, hay veces en las que me siento insegura; y es que ya no son los mismos ojos que ven ni el mismo corazón que siente, y no sé si eso es bueno o malo.

La gente cambia, las cosas cambian, el mundo cambia; pero, ¿hasta qué punto una persona puede cambiar sin perder su identidad? Yo no la he perdido, pero algo en mi se perdió.

Paseando entre recuerdos, siento que extraño y no extraño, pero en el más difuso de mis pensamientos, no puedo aun discernir si extraño lo vivido o me extraño a mi misma. Para algunos puede resultar ilógico pensar que uno puede extrañarse a sí mismo, pero créanlo o no, la madre extraña a la hija, el padre extraña al hijo, el anciano extraña al joven.

Digamos que uno evoluciona, y transita por etapas, pedazos de camino; un camino lleno de experiencias, buenas o malas, pero experiencias al fin y al cabo; y ¿que son las experiencias sino el maestro de la vida? Muchos dicen, nadie nos enseña a vivir, pues yo digo que sí.
Cada etapa, representa un conjunto de experiencias y retos que debemos cumplir. Dependiendo como respondamos o actuemos conforme a ellos, el paisaje del camino para unos podrá ser de un azul y verde intensos, para otros de un gris profundo, y para otros quizá el camino ya no este presente.

Avanzamos poco a poco, si bien también unos más apresurados que otros, yo me pregunto ¿El camino tiene el mismo final para todos? Quien responda afirmativamente a mi pregunta y agregue, la muerte como destino final, es que no ha entendido el real significado de la palabra vivir, y puede caer en la más profunda mediocridad.

Todos, como seres vivos que cumplen un ciclo vital, algún día dejaremos de existir, pero ¿Es este realmente el fin, el objetivo final de la vida?, Creo que como seres pensantes con capacidad de juicio y raciocinio, pueden apoyarme en la idea de que la vida no es más que el fin en sí mismo. Aquel que se preguntó ¿para que tener tantas riquezas en vida si cuando muera no podre llevarme nada?, ¿para que ser alguien en la vida, si cuando muera terminare como cualquier ignorante, tres metros bajo tierra?; yo le respondo, para vivir realmente. No se trata de llevarnos o no llevarnos nada cuando dejemos de existir, se trata de quien fui, de que hice, de cuanto viví.

Hoy tratando de aclarar mi duda inicial pude comprender que si bien se pierde algo cuando terminamos una etapa, también se gana mucho; ganamos el haber pasado por un sinfín de experiencias y seguir de pie, ganamos el haber llorado y reído, sufrido y gozado, sentido y vivido, porque ¿qué más sino todo esto, nos puede enseñar a seguir viviendo?... Y es que hay que seguir viviendo, porque en la vida cada final, es un nuevo comienzo.

1 comentario:

  1. Woaoo que profundo post!!! me has echo pensar un monton!!!! Agradezco toparme con este blog... lo necesitaba en serio... =) nos leemos

    ResponderEliminar